Actualmente, cualquier propietario puede publicar su inmueble en redes sociales o portales inmobiliarios. Sin embargo, publicar una propiedad no es lo mismo que concretar una operación inmobiliaria.
El verdadero valor del asesor está en saber cómo presentar la propiedad, identificar prospectos calificados, negociar, dar seguimiento y coordinar el proceso hasta el cierre.
Esto no significa que contratarlo garantice una venta o elimine todos los riesgos. Su valor depende de su experiencia, preparación, transparencia y calidad del servicio.